Llegando y operando.

Hace ya algunos años de esto, la memoria estaba entre las entradas de este blog. La operación del absceso en la zona inguinal.



Pocos meses (2) habían pasado desde que nos mudamos a Querétaro por el trabajo; llegamos al estado el 9 de agosto de 2013. Encontramos donde vivir rápido a pesar de los requisitos de tener una vivienda propia para rentar (?). Yendo a consultas regulares, los médicos me indicaron que mi padecimiento era una hernia, que con el tiempo se “ahorco”. El 27 de septiembre del mismo año, me tocó revisión en la Unidad Médica de Atención Ambulatoria del IMSS para valorar si se podía operar ahí mismo o qué procedía. Después de hacer corajes por la mala atención al dejar pasar gente “conocida” antes que los que teníamos horas esperando, pasé con el médico y me dijo que no podía esperar más, que la hernia ya estaba ahorcada y que tenía que dirigirme a urgencias del hospital de zona.

Salimos de dicha unidad y nos dirigimos al Hospital Regional de la ciudad. Ingresé a urgencias y todo se disponía para la cirugía, recuerdo muy bien que la enfermera me invitó de su “tequila” para que estuviera más relajada, ya que la anestesia no fue general y se notaba mucho que estaba nerviosa. Después de rato recuperé la consciencia, ya estaban terminando de la intervención. Me llevaron a recuperación donde estuve no se cuanto tiempo. Las horas se hacen eternas en estas circunstancias.

Pasados los días que estuve en el hospital en recuperación, fuimos a casa, donde tuve que hacer curaciones diarias por casi 1 mes, ya que la herida no fue cerrada. Me lo indicaron de esa manera porque no podían dejar que se acumulara “mugre” y que debía cerrar sola con el paso del tiempo. Después de todo no fue una hernia, resultó ser un absceso de grasa en la zona inguinal.



Como siempre debo agradecer a mi esposo Carlos por siempre estar ahí cuando lo necesito, por siempre tener las palabras adecuadas y las mejores razones para cambiar mis ideas. También agradezco a Israel, en ese entonces mi jefe que siempre me apoyó y a su esposa Mónica, que me acompañó varias veces a citas y me hacía caldos de pollo bien ricos 🤗.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *